La posibilidad de exportar gas a Brasil avanza, con importantes anuncios esperados para el segundo semestre del año. La OLACDE presentará un informe en Sao Paulo a fines de mayo, analizando las rutas más consensuadas entre los países involucrados y los desafíos pendientes. Este organismo ha estado asistiendo en infraestructura y regulación, y podría contar con la presencia de la CAF, interesada en financiar las obras necesarias.
La reversión del Gasoducto Norte se considera clave para que el gas de Vaca Muerta llegue a Brasil, especialmente ante la disminución de producción de Bolivia. Aunque se prevé que la mayor oferta provenga de Vaca Muerta, también se contempla una menor contribución del Presal brasileño, cuyo gas presenta desventajas por su alto contenido de dióxido de carbono y la necesidad de nuevos gasoductos submarinos.
La demanda de gas en Brasil se estima que aumentará en un 48% hacia 2035, además de existir un interés notable en el norte de Argentina y países vecinos. Se requieren aproximadamente 18.000 millones de dólares para una infraestructura de interconexión completa, aunque flujos importantes podrían comenzar con inversiones menores.