El transporte de arena hacia Vaca Muerta es un proceso crítico que actualmente utiliza aproximadamente 4.300 camiones en la "Ruta de la Arena", que conecta Ibicuy y Añelo. Este recorrido, que supera los 1.474 kilómetros, enfrenta desafíos significativos debido al estado de la infraestructura vial, donde menos de 100 kilómetros son autovías y muchos tramos están deteriorados.
La demanda de arena para fracking en el shale argentino es considerable, alcanzando alrededor de 6,5 millones de toneladas anuales, con proyecciones de crecimiento que podrían llevar esta cifra a entre 10 y 12 millones de toneladas hacia 2030. Actualmente, cerca de 3.000 camiones transitan diariamente por la Ruta Nacional 5, evidenciando la presión sobre las rutas existentes.
Desde el ministerio de Desregulación, se ha señalado que el ferrocarril se presenta como la alternativa más viable para el transporte de arena a largo plazo, siendo la opción más atractiva para empresas como YPF. Sin embargo, el proyecto ferroviario que conecta Bahía Blanca con Añelo se encuentra suspendido, a pesar de que se había estimado una inversión de US$ 500 millones.
La Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC) enfatiza la importancia de mejorar la infraestructura vial para asegurar condiciones adecuadas de circulación y seguridad para los transportistas, sugiriendo que el crecimiento de la actividad debe ir acompañado de estas inversiones. La situación actual de la infraestructura resalta la necesidad urgente de considerar alternativas de transporte más eficientes.