El informe del IERAL, elaborado por Federico Belich, revela que el desarrollo de Vaca Muerta ha impactado notablemente en la economía de las familias del aglomerado Neuquén–Plottier. Actualmente, 1 de cada 10 trabajadores en esta región se dedica a la extracción de petróleo y gas, cifra que casi duplica el promedio de la Patagonia. Desde 2017, la demanda de mano de obra calificada en el sector ha hecho que los salarios se incrementen significativamente.
Los trabajadores petroleros perciben un salario promedio de $3,8 millones mensuales, lo que equivale a 2,5 veces lo que ganan los demás ocupados en la ciudad. En comparación, el ingreso de un trabajador neuquino en otras actividades es de $1,5 millones al mes, un 38% más que el promedio nacional.
El informe también señala que, aunque el crecimiento del sector petrolero ha generado beneficios, estos no son equitativos. Mientras que algunas familias se benefician directamente, otros sectores de la economía, como la construcción y el comercio, también se ven impactados por la actividad petrolera. Sin embargo, hay preocupación por la presión que la demanda en aumento ejerce sobre los precios de bienes y servicios, especialmente en el mercado de la vivienda.
El documento concluye que el "derrame" del crecimiento económico tiene limitaciones y que, si bien hay un aumento de empleo y salarios en el sector petrolero, la distribución de estos beneficios no es uniforme entre todos los habitantes.