La situación del mercado energético en Argentina ha mostrado un desarrollo significativo gracias a la política de Estado relacionada con Vaca Muerta, lo que ha permitido al país alcanzar un superávit energético. Según el economista Lucas Carattini, este superávit es crucial en medio de la incertidumbre política internacional y los conflictos geopolíticos que afectan los mercados financieros.
Carattini destacó que esta ventaja energética previene que el país dependa de importaciones, lo que habría complicado aún más la situación económica, especialmente ante el aumento del precio internacional del petróleo. La capacidad de Argentina para generar energía de manera autónoma marca una diferencia importante en comparación con épocas anteriores de dependencia energética.
A pesar de estos avances, el economista advirtió sobre la desigualdad que persiste en la economía argentina, donde algunos sectores, como Vaca Muerta, el agro y la ganadería, muestran buenos niveles de actividad, mientras que otros siguen rezagados. Este panorama resalta la heterogeneidad de la economía nacional y la necesidad de un desarrollo más equilibrado entre los diferentes sectores productivos.