Argentina y Brasil han intensificado las negociaciones para asegurar que el gas natural de Vaca Muerta satisfaga la creciente demanda industrial brasileña. Este proceso se formalizó con la firma de un Memorando de Entendimiento el 18 de noviembre de 2024 entre el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, y el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira.
Como resultado, se creó un Grupo de Trabajo Bilateral que ha estado trabajando en varias alternativas para la infraestructura necesaria para el transporte del gas. Se han identificado cuatro rutas principales que implican diferentes niveles de inversión y desafíos logísticos. Por ejemplo, la ruta a través de Bolivia requeriría una inversión de entre US$ 2.900 y US$ 3.100 millones, mientras que la opción que conecta directamente con Brasil podría demandar entre US$ 3.900 y US$ 4.900 millones.
Además, se contempla un nuevo gasoducto que cruzaría Paraguay, con una inversión total de aproximadamente US$ 5.400 millones. Este corredor tiene el interés del gobierno paraguayo para reservar parte del volumen para consumo interno, ofreciendo así una opción más confiable que otras alternativas.