La reciente escalada de tensiones en el mercado del petróleo, provocada por ataques a la infraestructura en Arabia Saudita, ha llevado a un aumento significativo en el precio del crudo Brent, que superó los u$s108 por barril. Este incremento se produce en un contexto de déficit operativo global en la producción de crudo y un endurecimiento de las políticas monetarias por parte de la Fed de Estados Unidos.
El cierre temporal de vías de evacuación en Arabia Saudita, con capacidad para transportar entre 4 y 5 millones de barriles diarios, ha evidenciado la fragilidad del suministro petrolero a nivel global. Los mercados internacionales enfrentan un desequilibrio estructural, con una oferta estimada de más de 103 millones de barriles diarios, afectada por los recortes de producción impuestos por la OPEP+ y la disminución de la disponibilidad de crudos en el Golfo Pérsico.
Ante esta situación, las refinerías en Europa y Asia están buscando urgentemente alternativas para reemplazar el crudo que no está disponible debido a la crisis en Medio Oriente. En este nuevo panorama, Argentina se posiciona como un proveedor clave, especialmente a través de la producción de la Cuenca Neuquina, aunque su capacidad de exportación dependerá de resolver los desafíos logísticos, haciendo hincapié en el desarrollo del VMOS.