La producción de gas licuado de petróleo (GLP) en Argentina está en camino a un crecimiento significativo, según un estudio de la Universidad Austral. Se prevé que el país pueda exportar más de US$ 2000 millones anuales a partir de 2030, impulsado por la creciente disponibilidad de líquidos de Vaca Muerta.
En 2025, la producción anual de líquidos alcanzará unas 3 millones de toneladas, con exportaciones de aproximadamente 1,63 millones de toneladas. Para 2030, se estima que la producción podría aumentar entre 4,4 y 4,8 millones de toneladas, y para 2035, entre 5,5 y 6,5 millones de toneladas. En un escenario optimista, se podría llegar a producir entre 8 y 9 millones de toneladas.
Respecto a las exportaciones, se prevé un incremento de las actuales 1,6 millones de toneladas a entre 3,0 y 3,4 millones de toneladas de GLP hacia 2030 y a más de 5 millones de toneladas hacia 2035. Los mercados potenciales incluyen a Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú, siendo Brasil el principal comprador regional debido a su proximidad y necesidades estructurales.
El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, participó en el Seminario Internacional de GLP en Buenos Aires, donde se discutieron estas proyecciones y la posibilidad de que Argentina compita en el mercado asiático, con países como India, China, Japón y Corea del Sur como potenciales importadores.