La historia de Raúl Pérez, un reconocido luthier de Bariloche, es un testimonio de su pasión por la carpintería y la música. Desde su hogar, recibe a personas de todo el mundo que buscan instrumentos personalizados de alta calidad. Pérez, originario de San Martín de los Andes, se trasladó a Bariloche a una edad temprana debido al trabajo de su padre en Parques Nacionales.
Su taller de carpintería es un reflejo de su vida familiar, construido con madera y lleno de muebles elaborados por sus seres queridos. Desde joven, Raúl mostró una clara inclinación hacia el trabajo manual, descartando profesiones como la odontología o el derecho, y enfocándose en la creación con sus manos. La música también ha sido una constante en su vida, influenciada por sus padres y la rica colección musical de un amigo de la infancia.
A los 13 años, una revelación musical transformó su vida cuando escuchó un laúd antiguo. Este momento lo llevó a dedicarse a la construcción y interpretación de instrumentos de cuerda, llevando su arte y su marca a un público global. La conexión de Pérez con la madera y la música parece estar intrínsecamente ligada a su familia, convirtiéndose en parte de su legado personal.