La provincia de Mendoza avanza en un proceso de reactivación de sus yacimientos convencionales, buscando atraer nuevos capitales mientras también se desarrolla el potencial de Vaca Muerta. Recientemente, la empresa Venoil Energía asumió el control de las áreas Valle del Río Grande y Cerro Fortunoso, ubicadas en Malargüe, tras adquirir el 100% de las concesiones de YPF.
Esta operación forma parte del Plan Andes, que incluye un programa de inversión de hasta u$s150 millones para los próximos diez años. La provincia extendió las concesiones por diez años más, hasta noviembre de 2037, y la inversión firme está dividida en u$s91 millones, de los cuales u$s32,15 millones se destinarán a Cerro Fortunoso y u$s58,85 millones a Valle del Río Grande.
Además, se prevén u$s59 millones adicionales para actividades contingentes, que incluyen perforaciones adicionales, sujetas a validación técnica. El objetivo es reactivar pozos inactivos, realizar trabajos de mantenimiento, convertir pozos productores en inyectores, aplicar técnicas de recuperación mejorada y modernizar instalaciones.
Este movimiento también implica un incremento en la fuerza laboral de Venoil, que pasará de aproximadamente 340 colaboradores a más de 800 trabajadores con la inclusión de las nuevas áreas. Asimismo, la empresa proyecta inversiones totales de u$s229 millones en Argentina, distribuidas en u$s206 millones para Mendoza y u$s23 millones para Santa Cruz.