Las intensas nevadas en Bariloche han mejorado las condiciones para el esquí y otras actividades invernales, lo que ha llevado a un aumento en la afluencia de visitantes. La ciudad se prepara para la Fiesta Nacional de la Nieve, que comienza el jueves y se extiende durante el fin de semana largo, lo que genera expectativas positivas entre empresarios y autoridades locales.
Se estima que este invierno llegarán aproximadamente 55.000 turistas brasileños, quienes, aunque no compensan la disminución de visitantes nacionales, aportan un significativo impulso económico. En julio, la ocupación hotelera alcanzó un 90%, aunque en la primera semana de agosto bajó al 80%. Sin embargo, se anticipa que la celebración de la Fiesta de la Nieve podría elevar la ocupación al 100%.
Las nevadas recientes, junto con temperaturas bajo cero, han cubierto las montañas y revitalizado el turismo en la región. A pesar de una caída en el transporte aéreo en meses anteriores, se ha registrado una recuperación en julio, aunque los niveles históricos de vuelos no se alcanzarán este año. Según Martín Lago, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche, la temporada invernal muestra signos de mejoría, impulsando el empleo y la economía local.