La llegada de la nieve a Bariloche ha generado un notable incremento en la actividad turística de la ciudad, que ya registró un pico de ocupación hotelera del 90,1% en julio. Con un 85% de reservas confirmadas para el próximo fin de semana largo, las expectativas apuntan a alcanzar hasta un 95% de ocupación, según el secretario de Turismo local, Eric Guzmán.
Bariloche se prepara para la Fiesta Nacional de la Nieve, que promete ser la más grande de su historia, con un escenario más amplio y una programación artística que busca atraer a un gran número de visitantes. Guzmán destaca la diversidad de la oferta turística, que incluye desde esquí y excursiones hasta actividades nocturnas que combinan recorridos con propuestas gastronómicas.
La nieve no solo beneficia a los esquiadores, sino que también multiplica las opciones de entretenimiento para todos. La cercanía del Valle se convierte en una oportunidad para atraer a turistas regionales, destacando que la temporada invernal aún tiene mucho por ofrecer.