En Cerro Otto, las familias se reúnen para disfrutar de un día de juegos en un entorno inigualable. Con la llegada del invierno, muchos niños experimentan por primera vez la nieve, tocándola y disfrutando de su textura, lo que se convierte en una tradición familiar. Bariloche ha crecido como un destino turístico, adaptándose a las necesidades de visitantes de todas las edades.
La ciudad ofrece una amplia gama de actividades para todos, desde los más pequeños hasta los abuelos. Los espacios públicos son cuidados y los circuitos turísticos están diseñados para facilitar el disfrute de las montañas, incluso para quienes no son expertos.
Entre las atracciones destacadas en el cerro se encuentran Piedras Blancas, donde los trineos son populares entre los niños, quienes descienden por las pistas llenos de risas. Además, los más aventureros pueden optar por el zipline o el tubing, actividades que resultan emocionantes tanto para chicos como para adultos.
El Snow Safari ofrece recorridos panorámicos por la montaña, con paseos en aerosilla que permiten apreciar el paisaje nevado desde las alturas. También hay áreas especiales para principiantes en esquí, donde tanto niños como adultos pueden aprender a disfrutar de la nieve de manera segura.