Una manifestación en Las Coloradas reunió a vecinos y vecinas que exigieron justicia en un caso de violencia de género. La movilización surgió tras la denuncia de una mujer que relató haber sufrido agresiones físicas, psicológicas y emocionales durante varios años. Esta situación se agravó recientemente, incluyendo un episodio donde uno de sus hijos, menor de edad, también habría sido agredido.
La convocatoria espontánea se organizó rápidamente después de que la denunciante hiciera pública su situación en redes sociales. María Prieto, familiar de la víctima, destacó la importancia de visibilizar estos casos en localidades pequeñas, donde muchas veces las situaciones similares no son denunciadas por miedo. “Hoy es por ella, pero puede ser por muchas otras personas que nos necesiten”, señaló Prieto.
Los manifestantes se dirigieron al edificio de la Municipalidad portando consignas como "los niños no se tocan" y "no nos callamos más". La indignación aumentó al conocerse que el acusado había estado en prisión domiciliaria poco después del ataque, algo que Prieto y otros familiares cuestionaron, especialmente porque el hombre se habría presentado en su lugar de trabajo tras el episodio.