El encuentro entre Argentina e Inglaterra en la semifinal del Mundial ha reavivado la discusión sobre las Islas Malvinas, con numerosas referencias en redes sociales que vinculan el partido con la guerra de 1982. Desde el Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Neuquén, se hizo un llamado a separar el deporte de la memoria histórica. El presidente de la institución, Elio Canali, enfatizó que el partido debe ser una celebración deportiva y no una revancha por el conflicto.
Canali expresó su deseo de que Argentina gane, pero subrayó que mezclar el dolor de la guerra con el fútbol es inapropiado. “Usar la causa Malvinas en un partido es faltarle el respeto a los caídos”, afirmó, recordando que el resultado del encuentro no influye en la disputa de soberanía sobre las islas.
La expectativa por el partido ha crecido ante la proximidad de ambos equipos en el torneo, lo que ha generado llamados a "ganar por Malvinas". Sin embargo, Canali cuestionó la lógica detrás de estas afirmaciones, señalando que un triunfo argentino no significaría la recuperación de las islas, ni una derrota implicaría el fin del reclamo. “El tema Malvinas sigue por otro camino”, concluyó, insistiendo en que la soberanía debe ser tratada en foros internacionales y a través de la diplomacia.