La familia de Salvador Ferreira, un hombre de 38 años que se quitó la vida en Cutral Co, denunció irregularidades tras su fallecimiento. Según su hermano, Juan José Ferreira, se enteraron de la muerte a través de redes sociales, recibiendo mensajes de condolencias antes de ser notificados oficialmente. "Nos enteramos por medio de redes sociales. Muchos de mis hermanos empezaron a recibir mensajes de pésame", relató.
Ferreira explicó que, tras conocer la noticia, se dirigieron al domicilio donde fue hallado el cuerpo y luego a la funeraria, donde les informaron que Salvador había muerto por ahorcamiento mecánico. Al llegar al cementerio, se encontraron con que el entierro ya se había llevado a cabo, solo siete horas después de su fallecimiento. "Todo el trámite fue hecho por personas ajenas a la familia", afirmó.
La familia no recibió comunicación previa de ninguna autoridad antes del sepelio, y las decisiones fueron tomadas por desconocidos. Según Ferreira, la mujer encargada del edificio donde vivía Salvador autorizó la retirada del cuerpo, mientras que quien lo identificó fue el jefe del fallecido. A partir de este momento, comenzaron a solicitar explicaciones a la Policía y al Ministerio Público Fiscal.
Al día siguiente, fueron recibidos en la Comisaría 14, donde un oficial les explicó el procedimiento policial de manera "muy burocrática". La familia continúa buscando respuestas sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Salvador.