Una niña de 12 años recibió una férula flexible diseñada en el hospital de Cutral Có y Plaza Huincul. Esta innovación, creada por un equipo médico con una impresora 3D, tiene como objetivo mejorar su calidad de vida, ya que la paciente presenta una condición de retraso madurativo severo.
La pediatra Cecilia Darocas explicó que la niña fue internada hace aproximadamente dos meses debido a un dedo herido que requería atención médica constante. A pesar de los tratamientos, la situación no mejoraba porque la niña se mordía los dedos, lo que complicaba las curaciones. Ante esto, la médica buscó alternativas para ayudarla.
Inicialmente, se consideró el uso de guantes quirúrgicos, pero esto generó otro problema relacionado con la ingestión de microplásticos. Finalmente, se optó por diseñar una férula semirrígida que permite a la niña mover los brazos sin riesgo de lastimarse. El ingeniero Lucas Chandía, experto en Electromedicina, colaboró en la creación del prototipo, que fue elaborado con material biodegradable.
Este dispositivo no solo protege los dedos de la niña, sino que también le proporciona una mayor libertad de movimiento, contribuyendo así a su bienestar y desarrollo.