La madre de Salvador Ferreira, Nora Dalmagro, ha decidido hablar tras el cierre del legajo por la muerte de su hijo, afirmando que aunque acepta la hipótesis del suicidio, no dejarán de exigir respuestas sobre las irregularidades en el procedimiento. La familia se enteró de la muerte de Salvador cuando ya había sido sepultado, lo que generó un profundo dolor en Nora, quien expresó: "Lo fundamentalmente duro es llegar al cementerio y encontrarte con la tumba de tu hijo ya tapada".
Dalmagro cuestionó la actuación de la Fiscalía y la Policía, señalando que el legajo menciona que la familia fue buscada durante todo el día, lo cual ella rechaza. Además, destacó inconsistencias en el expediente, como la falta de fotografías que supuestamente fueron tomadas durante el procedimiento y la desaparición de una computadora relacionada con Salvador.
La decisión de hablar públicamente surgió después de recibir el expediente judicial, donde se enteró del archivo del caso. "La necropsia era como la última esperanza", afirmó, aunque reconoció que no tiene elementos para sostener otra hipótesis que no sea el suicidio. Sin embargo, las dudas sobre el accionar de las autoridades persisten, lo que llevó a la familia a buscar respuestas en la justicia.
Nora concluyó que la experiencia ha dejado en claro que "a la Justicia le falta humanidad", resaltando el dolor de no poder despedirse de su hijo adecuadamente y la necesidad de una investigación más transparente.