El 1° de mayo, se llevó a cabo una manifestación en la capital provincial, donde organizaciones sociales y sindicatos expresaron su descontento con la situación laboral y económica. En la intersección de Avenida Olascoaga y Copahue, representantes de ATEN, Sejun, UPCN y La Bancaria denunciaron una “regresión histórica” en los derechos laborales.
Se presentó un documento que resaltó la pérdida de 300.000 empleos registrados y el cierre de aproximadamente 20.000 pymes en los últimos dos años. La protesta también hizo hincapié en la caída del 27% en el poder adquisitivo, con el 80% de los trabajadores recibiendo salarios por debajo de la línea de pobreza. Además, mencionaron el cierre de más de 80 sucursales del Banco Nación, que resultó en 5.000 despidos en el sector bancario.
Las críticas se centraron en las políticas del gobierno de Javier Milei, haciendo un llamado a la unidad para defender los derechos laborales y las conquistas históricas del trabajo, ante un proceso de desindustrialización que ha afectado gravemente al país.