El gobernador Rolando Figueroa anunció la desvinculación de tres trabajadores de la administración pública provincial tras detectarse irregularidades que involucraron el uso de sellos médicos falsos y ausentismo injustificado. Esta acción forma parte de una política destinada a controlar el ausentismo y proteger los recursos públicos.
El caso más grave corresponde a Walter Ezequiel López, un enfermero del Hospital Provincial Castro Rendón, quien fue exonerado por presentar certificados médicos falsos para justificar inasistencias entre abril y junio. Una auditoría interna reveló que ni siquiera había sido atendido por los médicos que firmaron los documentos, y se encontró que sus sellos oficiales estaban disponibles en escritorios, facilitando su uso indebido.
Por otro lado, se decretó la cesantía de dos empleadas por ausentismo reiterado. Laura Alejandra Peralta, del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, abandonó su cargo tras múltiples inasistencias entre enero y junio. A pesar de sus alegaciones sobre problemas con la plataforma digital, se confirmó que el control biométrico estaba activo y que sus notificaciones informales carecían de validez.
Asimismo, Celsa Victoria Soria, del Ministerio de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos, también fue dada de baja debido a ausencias injustificadas durante el primer semestre. El gobierno neuquino comenzará a calcular las sumas adeudadas por días no trabajados, y se prevén acciones para recuperar los sueldos percibidos de manera indebida en ambos casos.