Argentina ha alcanzado la capacidad de enviar hasta 3 millones de metros cúbicos diarios de gas a través de Bolivia, pero para establecer exportaciones firmes se requerirán inversiones que superan los 2.000 millones de dólares. La producción en Vaca Muerta abre oportunidades para que Brasil se convierta en un destino clave para el gas neuquino.
Actualmente, los envíos son interrumpibles, y para aumentar la escala a un primer módulo firme de 10 millones de metros cúbicos diarios, se necesitará ampliar el gasoducto Tratayén-Cochicó-La Carlota y la capacidad del Gasoducto Norte. La eliminación de derechos de exportación en Argentina y la reducción de costos de transporte en Bolivia son también condiciones necesarias para que el gas argentino entre al mercado brasileño a un precio estimado de 6,3 dólares por millón de BTU.
El proyecto no solo implica la construcción de infraestructura, sino también la resolución de aspectos regulatorios y la búsqueda de compradores en Brasil, que incluirían industrias y centrales térmicas. A largo plazo, el potencial de exportación podría alcanzar hasta 32 millones de metros cúbicos diarios.