Un conductor de ómnibus de larga distancia fue separado de sus funciones tras dar positivo en un control de alcoholemia antes de un viaje a Chubut. El incidente ocurrió en la terminal de San Carlos de Bariloche, donde personal de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizó pruebas de alcohol en sangre.
El test reveló que el chofer tenía 0,32 gramos de alcohol por litro de sangre, lo que llevó a los agentes a desactivar su participación en el viaje, siendo reemplazado por otro conductor. Además, se levantó un acta y se anunciará una sanción correspondiente en breve.
Este procedimiento es parte de los controles rutinarios que la CNRT lleva a cabo en diferentes terminales de ómnibus en el país, con el fin de identificar situaciones de riesgo y asegurar que los servicios de transporte se realicen bajo condiciones de seguridad adecuadas.