Agustín Troncoso, un joven de 26 años originario de Neuquén, fue asesinado el 7 de diciembre en el barrio 2 de agosto. La tragedia ocurrió cuando Agustín, quien había comenzado una nueva vida en Cipolletti y tenía múltiples proyectos personales, fue apuñalado en un incidente que interrumpió su prometedor futuro. Había estado disfrutando de una tarde junto a un nuevo amigo, Nelson, antes de ser atacado.
Troncoso había finalizado sus estudios en la EPET N°8 y mantenía una fuerte conexión con su familia y amigos de la infancia, quienes lo recordarán por su pasión por el arte y el tatuaje. Durante el año, había conseguido un empleo en una empresa de distribución, comprado un auto y comenzado una relación sentimental, lo que hacía su futuro aún más brillante.
Su madre, Vanina, destacó su amor por el dibujo, ya que siempre llevaba consigo crayones y hojas para plasmar su creatividad. La comunidad de Cipolletti y Neuquén siente la pérdida de un joven que tenía grandes sueños y aspiraciones.