El caso del homicidio de Lautaro Gallardo en Bariloche ha sido clasificado como “causa compleja”, lo que permitirá extender los plazos de investigación hasta el 26 de febrero de 2027. Esta decisión fue validada por el juez de Garantías Ricardo Calcagno tras un pedido de la fiscal jefe Betiana Cendón, que no encontró oposición de la defensa.
El asesinato, ocurrido el 30 de agosto en la calle Michay del barrio Eva Perón, cuenta con tres imputados, aunque ninguno se encuentra detenido. La falta de testigos directos y la dificultad para determinar el rol de cada sospechoso justificaron la solicitud de prórroga por parte de la fiscalía.
El principal sospechoso, Daniel Aravena (alias "El Capo"), enfrenta un pedido de captura y declaración de rebeldía, mientras que Ezequiel Llanca, quien asistió a la audiencia, tiene una pulsera electrónica y una prohibición de acercamiento a su coimputado Leandro Vera.
Llanca fue acusado de "partícipe necesario" en el homicidio agravado por el uso de arma de fuego, una figura que podría conllevar varios años de prisión. Según la investigación, él y Vera habrían grabado a Gallardo para proporcionar información al autor del crimen, facilitando así el ataque. Estas pruebas fueron obtenidas de un teléfono secuestrado durante la investigación.