La situación de la gestión de ayuda internacional en Colombia tras el reciente terremoto ha generado controversias para el nuevo Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. A pesar de que varios países ofrecieron asistencia, se ha reportado una falta de respuesta de las autoridades colombianas, lo que ha llevado a preocupaciones sobre la coordinación de la ayuda.
Expertos señalan que el tiempo es crucial, ya que se acerca el final de la "ventana crítica" de 72 horas, fundamental para el rescate de sobrevivientes atrapados. La politóloga Sandra Borda indicó que las dificultades en la gestión se deben a problemas institucionales y a la reciente transición de poder, marcada por tensiones con la administración saliente de Gustavo Petro.
Este miércoles, el nuevo gobierno nombró a David Tamayo Roldán como director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, lo que podría contribuir a mejorar la situación. Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que Naciones Unidas informó que no había recibido una solicitud de ayuda por parte de Colombia. El portavoz de la ONU, Jens Laerke, aseguró que el sistema está preparado para brindar apoyo en cuanto se formalice la solicitud.
En medio de este panorama, el Gobierno de México también expresó su disposición para ofrecer asistencia, lo que refleja la solidaridad internacional ante la crisis humanitaria provocada por el sismo.