Desde la victoria de la Selección argentina en la Copa del Mundo de Qatar en diciembre de 2022, ha surgido una narrativa internacional que incluye acusaciones de racismo y privilegios arbitrales. Algunos comentaristas han señalado que la menor cantidad de jugadores negros en el equipo indica que Argentina sería una sociedad racista, un argumento simplista que ignora la complejidad histórica del país.
La historia argentina incluye la presencia significativa de la población afrodescendiente durante el período colonial y los primeros años de independencia. Factores históricos, demográficos y económicos han influido en su reducción, lo cual no puede ser reducido a una simple consigna de redes sociales.
El periodismo crítico es fundamental en una democracia y, por ello, resulta molesto para quienes intentan monopolizar la verdad. Si bien se han registrado expresiones ofensivas en cánticos de hinchas, como aquellos dirigidos a jugadores franceses en 2022, estas no representan a toda la sociedad argentina.
Recientemente, se ha intensificado la difusión de contenidos en redes que afirman como hechos ciertos rumores sobre beneficios sistemáticos de la FIFA hacia Argentina. Sin embargo, es crucial entender que ni un cántico ni la conducta de algunos hinchas pueden definir a un país entero.