El avance de Alternativa para Alemania (AfD) en las encuestas ha reavivado el debate sobre los límites de la democracia en su lucha contra la extrema derecha. A pesar de los intentos de mantener a AfD fuera de los gobiernos mediante un cordón sanitario, su apoyo sigue creciendo en cada elección.
En Sajonia-Anhalt, donde se celebran elecciones, AfD se proyecta con un 41%, superando en casi 20 puntos a la Unión Cristianodemócrata (CDU), que se sitúa en un 23%. Los otros partidos, como Die Linke y el Partido Socialdemócrata (SPD), tienen un 12% y un 9% respectivamente, mientras que Los Verdes luchan por su supervivencia parlamentaria con un 6%.
La situación es crítica para la CDU, que ha gobernado en Sajonia-Anhalt desde 2002. Si AfD logra duplicar el 20,8% que obtuvo en 2021, esto podría representar un golpe significativo para el partido y su líder, Friedrich Merz, quien ha prometido reducir la influencia de la ultraderecha.
El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, ha expresado la necesidad de responsabilidad tanto del centroderecha como del centroizquierda para evitar que se conviertan en "extrema derecha" las posiciones incómodas en temas como inmigración y seguridad.