En una reciente conversación en un café de Palermo Soho, Juan Martín Guevara, hermano del conocido revolucionario Ernesto Guevara, compartió detalles sobre su vida y la influencia de su famoso hermano. A sus 83 años, se muestra como un hombre alegre y locuaz, disfrutando de un ambiente donde nadie lo reconoce. A pesar de su relación con un mito, él prefiere no idealizar a Ernesto, afirmando que proviene de una familia con virtudes y defectos.
Juan Martín, quien pasó ocho años en prisión por su activismo político en el Partido Revolucionario de los Trabajadores, ha trabajado en diversos oficios, desde camionero hasta comerciante. A diferencia de sus hermanos, no asistió a la universidad, eligiendo un camino que lo conectara con la clase trabajadora. Su carácter bohemio y su risa contagiosa llenan el espacio mientras comparte anécdotas de su familia, describiéndola como "un poco loca" y marcada por la excentricidad.
Reflexionando sobre la figura de su hermano, enfatiza que Ernesto no era un mito, sino un hombre con raíces y una historia compleja que merece ser entendida en su totalidad, lejos de la idealización que a menudo lo rodea. Este encuentro revela una faceta menos conocida de la familia Guevara, mostrando a Juan Martín como un hombre que vive a la sombra de una leyenda, pero que a su vez, busca ser reconocido por su propia historia.