Este martes, un desprendimiento de barro y rocas en las cercanías del Lago Guillelmo provocó el cierre total de la Ruta Nacional 40, que conecta el sur y norte del país. A pesar de no haber heridos, la situación obligó a la intervención de Vialidad Nacional, Gendarmería y otras fuerzas provinciales para contener y despejar la ruta, que se bloqueó alrededor de las 7 de la mañana.
El incidente ocurrió a pocos kilómetros al sur de Bariloche, donde bloques de varias toneladas cayeron sobre la calzada, dificultando incluso el tránsito de vehículos de emergencia. Especialistas señalaron que la zona presenta una vulnerabilidad geológica debido a la saturación hídrica y la proximidad de un arroyo.
Desde el inicio de los trabajos, se implementó un operativo con maquinaria pesada para despejar los escombros. Tras más de medio día de labores, las autoridades lograron habilitar un esquema de tránsito asistido, permitiendo la circulación en un solo sentido, lo que generó demoras en la zona. Carlos Madjinca, titular de Protección Ciudadana de Bariloche, destacó la importancia del despeje tras el desprendimiento.