El Consejo para la Aplicación de la Paz (PIC) comenzará una sesión de dos días en Sarajevo para nombrar a un nuevo alto representante internacional para Bosnia-Herzegovina. Esta reunión se realiza tras la renuncia del diplomático alemán Christian Schmidt, quien dejó el cargo el 10 de mayo. Schmidt había estado al frente durante cinco años, en un contexto de crecientes tensiones secesionistas en la República Srpska.
El PIC, que incluye a 55 países y organizaciones, fue establecido en 1995 tras los Acuerdos de Dayton y se encarga de supervisar el proceso de paz en el país balcánico. Durante la reunión, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, enfatizó la importancia de que el nuevo representante refleje el compromiso de Bosnia-Herzegovina con su adhesión a la Unión Europea.
Las diferencias entre las posturas de la Unión Europea y Estados Unidos sobre el futuro del alto representante han crecido, especialmente en lo que respecta a los candidatos y las competencias de la oficina. Ante este panorama, Valentin Inzko, ex alto representante, ha advertido sobre el riesgo de desestabilización del país si se debilita la supervisión internacional antes de alcanzar los objetivos de integración a la UE.