La emergencia energética se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2027, según el nuevo decreto del Gobierno nacional. Esta prórroga, establecida por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 585/2026, permite mantener un régimen excepcional para la generación, transporte y distribución de electricidad a nivel federal.
El Ejecutivo destacó que, a pesar de los avances en la normalización del sistema eléctrico, persisten problemas estructurales que justifican la necesidad de herramientas extraordinarias para finalizar las reformas y asegurar el funcionamiento del sector. Con esta extensión, la Secretaría de Energía conservará facultades para intervenir en tarifas, subsidios y contratos, además de continuar con la reorganización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
No se han establecido nuevos aumentos tarifarios ni se modificarán los cuadros actuales. El Gobierno argumenta que es esencial seguir reformando el mercado eléctrico y avanzar hacia un esquema donde los precios reflejen más fielmente los costos reales del abastecimiento. También se enfatiza la importancia de reorganizar la contratación de combustibles y mejorar el marco regulatorio para el sistema eléctrico.
La dependencia de la generación eléctrica respecto al gas natural es otro de los puntos críticos, ya que gran parte de la electricidad del país proviene de centrales térmicas que utilizan este combustible. Cualquier problema en la producción o transporte del gas afecta directamente el suministro y los costos de energía.
La continuidad de la emergencia permitirá también mantener la revisión tarifaria y la gestión de subsidios energéticos durante esta transición, con la Secretaría de Energía a cargo de la identificación de beneficiarios y la actualización de precios estacionales.