El consumo en Argentina ha mostrado una tendencia a la baja, especialmente en el sector de supermercados y alimentos, donde se ha registrado una contracción superior al 20% en el último año. Este fenómeno se ha visto acentuado por el aumento en los gastos relacionados con impuestos y servicios.
Un informe del Banco Provincia revela que en junio, los gastos de los consumidores con tarjetas de crédito y débito, así como los de la billetera Cuenta DNI, cayeron 5,6% en comparación interanual, aunque se observó un ligero repunte respecto a abril. Este descenso se alinea con datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la consultora SCENTIA, que también indican una baja significativa en las ventas y el consumo.
Particularmente, el sector de supermercados ha sido el más afectado, reduciendo su participación en el consumo total en 15 puntos porcentuales en los últimos 29 meses. Este cambio ha llevado a muchos consumidores a optar por comercios de cercanía y quioscos, especialmente entre los estratos de menores recursos, quienes ahora realizan compras más pequeñas y frecuentes.
Además, se ha observado un incremento en el uso de productos bancarios para el pago de impuestos y servicios, que ha aumentado su participación en 3 puntos porcentuales. Este nuevo patrón de consumo refleja una adaptación a la situación económica actual, donde los consumidores buscan gestionar mejor su dinero disponible.