Los vendedores ambulantes de frutas en Neuquén enfrentan constantes controles por parte de la municipalidad, lo que ha llevado a muchos a expresar su frustración en el Concejo Deliberante. Un afectado, Ariel Amicuzi, denunció que la situación se ha vuelto insostenible, especialmente tras la confiscación de su carrito y mercadería. La normativa actual permite la venta ambulante de ciertos alimentos solo en eventos especiales, lo que deja a estos vendedores en una situación precaria.
Amicuzi, quien lleva años en la venta callejera, indicó que la competencia con los productores en las ferias es desleal, ya que no pueden competir con la cantidad y calidad de productos que ofrecen. Los operativos de control, que comenzaron en febrero, están motivados por un proyecto de urbanización de la ruta 22, aunque la concreción de este sigue siendo incierta. Según la ordenanza vigente, la venta de alimentos en la vía pública está restringida y solo se permite en ferias específicas.
Los vendedores ambulantes se sienten abandonados, ya que la única alternativa que se les ofrece son ferias que funcionan solo dos días a la semana. Amicuzi enfatizó que muchos de ellos dependen de esta actividad debido a la falta de oportunidades laborales, especialmente para aquellos con discapacidades que limitan su capacidad para conseguir empleo formal.