Las bolsas globales mostraron una clara aversión al riesgo y una tendencia a la baja el 13 de julio, afectadas por el aumento del conflicto militar en el Estrecho de Ormuz, que impulsó el precio del petróleo en un 10%. Este incremento llevó al crudo Brent a superar los US$ 80, alcanzando los US$ 83,43 por barril, el valor más alto en un mes, mientras que el WTI se posicionó en US$ 78,13.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró mitigar el impacto de la turbulencia internacional al adquirir US$ 280 millones en el mercado mayorista, lo que resultó en una disminución de la cotización oficial del dólar.
Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants, destacó la complejidad del panorama geopolítico y financiero, marcado por la crisis en el Estrecho de Ormuz, donde Irán ha bloqueado el tránsito marítimo tras enfrentamientos con Estados Unidos. Las declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que su país mantendría el control de la zona, intensificaron la volatilidad del mercado.
La situación se complicó aún más por factores como el bloqueo temporal de las exportaciones de helio por parte de China y la disminución de las reservas estratégicas de crudo de Estados Unidos, lo que generó una prima de riesgo significativa en los mercados energéticos. En Wall Street, el índice Nasdaq cayó un 1,6% debido a estas tensiones.