La situación financiera en Argentina se torna crítica, afectando especialmente a las familias en la Patagonia. El incumplimiento de pagos ha llevado a que más de 5,3 millones de personas en el país estén en mora tardía, con deudas superiores a 90 días. A nivel nacional, la morosidad ha alcanzado un 26,9%, mientras que el monto total de la deuda familiar asciende a 74,2 billones de pesos, representando el 6,5% del Producto Interno Bruto.
Los jóvenes de entre 18 y 30 años son los más afectados, con una tasa de morosidad cercana al 40%. Este grupo enfrenta un grave deterioro en sus oportunidades laborales. En cuanto a la distribución de la deuda, los bancos concentran el 82,4% de los créditos, con un 11,9% de irregularidades, mientras que las empresas fintech acumulan el 10,1% con un promedio de mora del 21,6%. Sin embargo, las entidades no financieras muestran un alarmante 96,4% de deudores en atraso.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha hecho un llamado a las entidades bancarias para que amplíen los plazos de refinanciación y reduzcan las tasas de interés. A pesar de esto, el Gobierno reconoce que el aumento en los morosos es resultado de la crisis financiera preelectoral. Se identifican dos tipos de deudores: aquellos que recurren a créditos caros para saldar deudas antiguas y quienes esperan que la inflación disminuya sus pasivos. Además, se observa una creciente tendencia de familias que se endeudan exclusivamente para cubrir necesidades básicas como la compra de alimentos.