El tribunal de Zapala impuso una condena de 10 años de prisión efectiva a E.A.C. por abuso sexual con acceso carnal agravado. La decisión se produjo después de una audiencia en la que se expusieron los argumentos sobre la gravedad de los hechos, que afectaron a una adolescente que atravesó meses de miedo y aislamiento.
Los abusos ocurrieron entre agosto y septiembre de 2024 en el hogar compartido por el acusado y la víctima. La fiscal Laura Pizzipaulo había solicitado una pena de 13 años, mientras que la querella propuso 15 años. La defensa, en cambio, solicitó una reducción al mínimo legal de 8 años.
Durante el juicio, se presentaron informes que evidenciaron las graves consecuencias para la joven, incluyendo ansiedad persistente y dificultades en su escolaridad. Las juezas Leticia Lorenzo, Bibiana Ojeda e Ignacio Pombo consideraron factores agravantes, como la diferencia de edad de 29 años entre el acusado y la víctima, así como la naturaleza continuada del delito.