YPF ha reportado resultados financieros sobresalientes en el segundo trimestre del año, destacando un EBITDA ajustado de US$2.800 millones, el más alto en la historia de la empresa. Durante el primer semestre, la compañía acumuló casi US$4.400 millones, superando el EBITDA anual de 2023. El resultado operativo también alcanzó un récord de US$1.800 millones, mientras que la utilidad neta fue de US$1.205 millones, la segunda mayor ganancia de la firma.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, enfatizó que la transformación de la empresa se basa en la gestión de activos convencionales, el crecimiento del shale y la eficiencia operativa. La producción de shale alcanzó 213.000 barriles diarios, representando el 80% del total de petróleo producido por YPF. Esta expansión de la capacidad operativa en Vaca Muerta es un componente clave de su estrategia.
Marín anticipó que la petrolera planea acelerar sus inversiones en la segunda mitad de 2026, en el marco del Plan 4x4, que ha impulsado la dinámica de mercado de la compañía. Además, el endeudamiento neto se ha reducido a su nivel más bajo en más de una década, en concordancia con su estrategia de fortalecimiento financiero.