La economía argentina se beneficia de un contexto internacional favorable, impulsado por altos precios de la energía y un crecimiento significativo en la producción de hidrocarburos, especialmente de Vaca Muerta. Este escenario es visto como una ventaja para el gobierno de Javier Milei, que anteriormente dependía en gran medida del sector agropecuario. Sin embargo, el encarecimiento del crédito internacional representa un desafío adicional.
El precio del petróleo Brent se situó alrededor de 102 dólares por barril, influenciado por problemas de oferta vinculados a conflictos internacionales y dificultades en rutas de abastecimiento. Para Argentina, y en particular para Neuquén, este panorama es más positivo que en ciclos previos de precios altos del petróleo, ya que el país ha aumentado su capacidad productiva y exportadora gracias al desarrollo de recursos no convencionales.
La composición de la economía argentina está cambiando, ya que además de los productos agropecuarios, el petróleo y la minería están ganando protagonismo como generadores de divisas. Esto se acompaña de proyectos destinados a mejorar la capacidad de transporte y exportación de hidrocarburos, en un contexto de términos de intercambio favorables que benefician las exportaciones del país.
Este nuevo enfoque permite que la Argentina obtenga mayores ingresos en divisas, lo que se traduce en una mejora significativa en su balanza comercial, ofreciendo un panorama optimista para el futuro económico bajo la administración actual.