YPF alcanzó un EBITDA ajustado de u$s5.000 millones en 2025, marcando el mayor resultado en la última década, a pesar de la caída en los precios del crudo. Este crecimiento se enmarca en el segundo año del Plan 4x4 y se vio impulsado por un notable desarrollo en el sector de shale.
La petrolera realizó una inversión de u$s4.477 millones, destinando un 72% a proyectos no convencionales, principalmente en Vaca Muerta. La producción de shale promedió 165.000 barriles diarios, con un incremento del 35% interanual, alcanzando en diciembre un récord de 204.000 barriles por día.
Las reservas de shale P1 en Vaca Muerta sumaron 1.128 millones de barriles equivalentes, representando el 88% del total de reservas de YPF. La compañía también destacó en el ámbito downstream, donde las ventas de combustibles crecieron un 3% interanual, y logró niveles récord de procesamiento en sus refinerías.
YPF vendió activos no estratégicos por más de u$s1.000 millones y firmó un acuerdo con Pluspetrol para adquirir el 50% adicional de áreas clave para el proyecto Argentina LNG, fortaleciendo así su posición en el mercado energético.