La compañía ha definido su estrategia de desarrollo enfocándose en Vaca Muerta, donde ha destinado el 78% de sus inversiones. Este movimiento resalta el interés por optimizar el uso de los recursos energéticos en la región.
El potencial de Vaca Muerta es considerable, ya que puede tener un impacto significativo en la producción de hidrocarburos. Este enfoque podría llevar a una transformación en el panorama energético de Argentina.