La creciente actividad en Vaca Muerta está generando tensiones en la logística de la arena de fractura, un insumo crucial para el desarrollo del shale. Durante el panel "Segmentos estratégicos: Arena & Logística", ejecutivos de varias empresas señalaron que la capacidad de transporte es un cuello de botella que afecta el movimiento del insumo hacia las nuevas áreas de la cuenca neuquina.
Maximiliano Corbella, director comercial de Delta Arenas, destacó que el principal desafío se presenta en el tramo entre Añelo y Rincón de los Sauces, donde se concentran muchos de los nuevos desarrollos petroleros. El transporte de arena desde Buenos Aires hasta estos puntos implica un recorrido adicional significativo, lo que incrementa los costos logísticos.
Corbella indicó que se estima que la actividad se duplicará en los próximos años, lo que requerirá la incorporación de entre 700 y 800 camiones anuales. Actualmente, alrededor de 1500 camiones circulan diariamente por las rutas, lo que ya muestra signos de saturación. La necesidad de mejorar la infraestructura vial y la coordinación en el sector se vuelve urgente para evitar ineficiencias en la cadena de suministro.
Desde Cristamine, Gustavo Maluéndez mencionó que la empresa utiliza arenas de diversas calidades y orígenes, lo que también requiere una planificación adecuada para garantizar el abastecimiento sin interrupciones. La presión sobre el sistema logístico sigue en aumento, y se necesita una mejor organización para afrontar el crecimiento proyectado de la actividad en la región.