La industria de petróleo no convencional en Vaca Muerta enfrenta desafíos significativos para mantener su crecimiento. Según el informe de GtoG Energy, YPF es la principal productora, concentrando el 48,9% de la producción nacional con 317,4 kbbl/d. Las cinco principales operadoras, incluyendo Vista y Shell, representan el 80,6% de la producción de crudo shale.
A pesar de la concentración productiva, el número de concesiones necesarias para alcanzar el 80% del crudo de Vaca Muerta ha aumentado a 13, en comparación con nueve en 2023. En el último mes, se registraron 2.010 etapas de fractura, con YPF realizando el 53% de esta actividad. Sin embargo, la alta tasa de declinación de los pozos no convencionales es un reto crucial, con una caída anual del 39,2%.
El volumen de producción de pozos en operación se redujo de 513,6 kbbl/d a 312,2 kbbl/d en un año, lo que representa una pérdida de 201,4 kbbl/d que tuvo que ser compensada con nuevas conexiones. Para el próximo año, se proyecta una pérdida adicional de 254,5 kbbl/d, lo que requeriría la perforación de 399 nuevos pozos solo para mantener la producción actual, y otros 212 pozos para replicar el crecimiento del 26,3% del último año.
El costo de esta expansión es considerable, con inversiones estimadas entre USD 8,5 millones y USD 13 millones por pozo, lo que implica un gasto total cercano a USD 6.100 millones anuales en perforación y terminación, además de una demanda de aproximadamente 6,9 millones de toneladas de arena de fractura, lo que añade presión a la infraestructura existente.