El conflicto en Medio Oriente ha generado una crisis energética catalogada como la más grave en la historia, superando todas las crisis petroleras desde 1973. Este escenario podría representar una oportunidad para que Vaca Muerta maximice su potencial exportador, a pesar de la competencia global por inversiones en el sector energético.
El vicepresidente de Standard&Poor´s, Daniel Yergin, había advertido previamente sobre los riesgos asociados al conflicto, que incluye un posible bloqueo del estrecho de Ormuz, afectando el mercado energético mundial. Las instalaciones energéticas, como la planta de Ras Laffan en Qatar, han sufrido daños significativos que podrían tardar años en recuperarse, lo que impacta en la producción de gas natural licuado.
En Neuquén, ya se ha registrado un aumento en los precios de los combustibles que superó el 10%. Este incremento en los costos de petróleo, que ha alcanzado los 120 dólares por barril, y la subida en los precios del GNL y GLP podrían incentivar el desarrollo de proyectos exportadores en el país.