El desarrollo de Vaca Muerta se ha convertido en un motor clave para el sector energético en Argentina, generando una creciente necesidad de mano de obra calificada. Se estima que se requerirán más de 40.000 nuevos trabajadores en los próximos cuatro años, según Horacio Marín, presidente de YPF. Actualmente, esta formación representa aproximadamente el 70% de la producción de petróleo y gas del país.
Las proyecciones de inversión superan los USD 12.000 millones para 2026, consolidando a Vaca Muerta como un importante polo energético en América Latina. Sin embargo, la falta de personal capacitado es un desafío significativo; seis de cada diez empresas enfrentan dificultades para cubrir vacantes, especialmente en áreas técnicas.
Para abordar esta situación, se ha creado el Instituto Vaca Muerta, que ofrece capacitación gratuita en diversas áreas. Hasta el 20 de mayo, está abierta una convocatoria para cursos presenciales en fractura, perforación, y mantenimiento eléctrico y mecánico, entre otros. Al finalizar, los participantes recibirán una certificación oficial que valida sus habilidades.
Los salarios en el sector son competitivos, con técnicos ganando entre $2,9 y $4,2 millones mensuales, y operadores con experiencia alcanzando hasta $7 millones. Los perfiles de ingeniería pueden llegar hasta $14 millones mensuales, lo que resalta el potencial laboral que ofrece Vaca Muerta.