La infraestructura vial en Argentina enfrenta un colapso significativo debido al aumento del tráfico pesado relacionado con la producción en Vaca Muerta. Actualmente, más de 2.500 camiones pesados circulan diariamente, lo que está llevando a la destrucción acelerada de rutas nacionales vitales para la economía, como las rutas 5, 7, 33 y 151.
El transporte de arena de fractura, un insumo esencial para la producción, está alcanzando consumos de 7 millones de toneladas y se proyecta que llegue a 8 millones hacia 2027. La logística actual depende de 4.300 camiones diarios que recorren más de 1.200 kilómetros desde las canteras de Entre Ríos, lo que incrementa significativamente los costos de transporte.
En los primeros siete meses de 2026, la Ruta 5 registró 203 accidentes y 22 víctimas fatales, evidenciando el impacto humano de esta crisis logística. La ineficiencia del modelo terrestre encarece el transporte de arena, elevando el costo final hasta US$ 185 por tonelada, mientras que un sistema multimodal podría reducirlo a entre US$ 17 y US$ 20 por tonelada.
Es urgente repensar la logística para evitar que el éxito de la cuenca neuquina se sostenga sobre la destrucción de la infraestructura en otras regiones productivas y se cobren más vidas humanas.