El sector del petróleo a nivel internacional ha experimentado un cambio significativo, alejándose de una dependencia exclusiva del precio del barril. Este cambio se ha visto impulsado por un shock histórico con déficits récord y una notable disminución de los inventarios globales. En este nuevo contexto, los compradores priorizan la seguridad energética, lo que abre una oportunidad para el shale oil de la Cuenca Neuquina.
Durante los últimos años, las empresas locales han trabajado intensamente para demostrar que Vaca Muerta puede producir petróleo a precios competitivos, superando este desafío mediante la optimización de las técnicas de extracción. Este avance ha llevado a un debate más amplio sobre la capacidad de Argentina para convertirse en un proveedor confiable de crudo liviano.
Ernesto Díaz, vicepresidente senior para Latinoamérica de Rystad Energy, ha destacado que el mercado actual valora no solo el precio bajo, sino la diversificación y la seguridad en el suministro. El crudo que realmente tiene valor es aquel que puede llegar a las refinerías sin interrupciones. En este marco, el crudo Medanito se destaca por sus ventajas frente a competidores, siendo atractivo para los gigantes asiáticos.
La competitividad del petróleo neuquino se debe a su calidad comparable al WTI estadounidense, además de menores costos logísticos hacia el Pacífico. Asimismo, las potencias de Asia buscan diversificar sus fuentes para mitigar riesgos de suministro, encontrando en Argentina una opción libre de conflictos. La demanda constante de crudos livianos por parte de China contribuye a esta tendencia, reafirmando el potencial del crudo argentino en el mercado global.