En 2026, el crudo producido en Neuquén está captando la atención de nuevos mercados, destacándose China, Tailandia, Vietnam, India, Singapur y Malasia como principales importadores, en detrimento de Estados Unidos. Este cambio responde a la necesidad de los países asiáticos de diversificar sus fuentes de suministro y garantizar su seguridad energética.
Según datos de la consultora noruega Rystad Energy, en la primera mitad de 2026, Asia-Pacífico representó más de la mitad de los embarques mensuales de crudo “medanito”, a diferencia de 2025, cuando su presencia era marginal. Además, el número de puertos de destino del crudo argentino aumentó de 7 a 10 al mes, y los cargamentos mensuales pasaron de 13 a 17.
Este incremento en la capacidad exportadora de Argentina se ve impulsado por varios factores, incluyendo el conflicto entre Estados Unidos e Irán, el cierre temporal del estrecho de Ormuz, y la mejora en las instalaciones portuarias. China se ha consolidado como un comprador clave para sus refinerías, mientras que otros países asiáticos han comenzado a figurar en el mapa exportador del petróleo neuquino.
La balanza energética argentina alcanzó un superávit cercano a los US$ 6.987 millones en el primer semestre, un 87% más que en 2025, marcando un récord histórico para ese período. Las exportaciones de combustibles y energía crecieron un 52% interanual, alcanzando US$ 8.118 millones, lo que representa más del 15% de las ventas externas del país, la mayor participación en dos décadas.
De este incremento, el 79% se atribuye a mayores volúmenes exportados, mientras que solo el 21% se debe a la subida de precios internacionales. Se proyecta que las exportaciones energéticas podrían superar los US$ 14.400 millones hacia fin de año, con un superávit sectorial estimado en alrededor de US$ 12.000 millones.