A seis días después del incendio en el depósito de Sakura, comenzaron las pericias para evaluar el estado del edificio, que presenta daños estructurales severos. Un informe preliminar advierte sobre el elevado riesgo de colapso y recomienda demoler dos tramos de pared por el peligro que representan para la vía pública.
El perito Alejandro Delgado, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Centenario, fue contratado para evaluar la estructura y reportó que el interior del depósito se encuentra lleno de hierros tras el desplome del techo. Durante su intervención, mencionó que "se siente el crepitar de los muros", indicando la gravedad de la situación.
El informe detalla que el edificio ha sufrido una deformación de los elementos resistentes y colapso parcial de la cubierta metálica, lo que significa que no es apto para su ocupación hasta que se realicen las verificaciones y reparaciones necesarias.
En particular, en el muro sobre Mascardi se han encontrado vigas fracturadas y grietas, mientras que la situación en el lado de Benedetti es aún más crítica. Se recomienda retirar la marquesina del frente y demoler la pared hasta la viga de encadenado superior que sostiene el techo.