La economía argentina enfrenta un panorama complejo, a pesar del notable crecimiento en la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta. Mientras el país se posiciona como un actor importante en el mercado internacional de hidrocarburos, sectores como el comercio y la industria siguen experimentando una contracción significativa.
Los últimos datos del INDEC revelan que en agosto de 2026, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una caída interanual del 1,7%. Aunque hubo una leve mejora mensual del 0,1%, la recuperación económica sigue enfrentando serias dificultades. En el ámbito industrial, el Índice de Producción Industrial Manufacturero también presentó resultados negativos, con una baja del 3,2% interanual y un retroceso acumulado del 2,7% en los primeros ocho meses del año.
La utilización de la capacidad instalada en la industria se mantuvo en solo 58,5% en agosto, lo que indica que una parte considerable de la capacidad productiva permanece sin uso. Además, el comercio refleja la falta de dinamismo en el consumo, con una caída del 3,7% interanual en las ventas reales de los supermercados durante el mismo mes.
A pesar del crecimiento en el sector energético, la transformación de esta riqueza en mejoras tangibles para la población sigue siendo un desafío. La discusión se centra en el modelo de desarrollo que se construye alrededor de esos recursos y en quiénes realmente se benefician de su explotación.