La empresa TGS está avanzando en su ambicioso proyecto de líquidos de gas natural (NGL) que incluye obras en Vaca Muerta y Bahía Blanca, con implicaciones significativas para la logística regional. Este megaproyecto, que requiere una inversión de aproximadamente 3.000 millones de dólares, busca capturar y valorizar los líquidos del gas que actualmente se producen en Vaca Muerta.
Oscar Sardi, CEO de TGS, destacó que este proyecto ha sido un objetivo de la compañía durante más de diez años. La iniciativa comenzó a tomar forma en 2018, cuando se realizó una inversión de cerca de 300 millones de dólares en colaboración con la provincia de Neuquén, lo que permitió mejorar el transporte y acondicionamiento del gas. Desde entonces, el sistema ha crecido, alcanzando más de 180 kilómetros de extensión y aumentando la capacidad de tratamiento de 5 a 28 millones de metros cúbicos por día.
Sin embargo, este crecimiento ha evidenciado una limitación: los líquidos valiosos como el propano y el butano se están consumiendo sin ser totalmente valorizados. Sardi enfatizó la necesidad de procesar el gas rico en condensados para evitar que los sistemas de gasoductos se acerquen a sus límites operativos.