El Instituto Vaca Muerta certificó a 500 jóvenes para desempeñarse en la industria petrolera, pero solo 15 han conseguido empleo, lo que representa apenas el 3% de los egresados. Este dato fue proporcionado por Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, durante un encuentro de directores ejecutivos del sector en Patagonia.
A pesar del crecimiento en la producción no convencional de Vaca Muerta, muchos de los equipos permanecen inactivos. Actualmente, de los 15 sets de fractura disponibles, cuatro están parados, lo que ha llevado a las empresas a posponer nuevas contrataciones a la espera de la expansión prevista para 2027.
El Instituto Vaca Muerta fue inaugurado en marzo con el objetivo de formar 15.000 operarios en cinco años, a razón de 3.000 trabajadores anuales. Sin embargo, la primera promoción enfrenta una demanda laboral inferior a la esperada. Aunque YPF ha aumentado su operación de 12 a 18 equipos de perforación, las nuevas contrataciones no han permitido la incorporación masiva de los recién capacitados.
La tendencia en el mercado laboral actual es priorizar la contratación de personal experimentado en lugar de los nuevos egresados, lo que limita las oportunidades para quienes han sido capacitados recientemente. La industria espera que la situación mejore con la proyección de crecimiento en 2027.